La Reconexión es el proceso de reconexión con el universo, que permite que suceda La Sanación Reconectiva. Estas sanaciones y frecuencias evolutivas pertenecen a un nuevo ancho de banda y nos llegan a través de un espectro de luz e información. Gracias a La Reconexión somos capaces de interactuar con estos nuevos niveles de luz e información, y gracias a ellos podemos reconectarnos. Esto es algo nuevo, diferente, real – y puede ser desarrollado en cada uno de nosotros.
¿Cómo se compara esto con otras frecuencias? ¿En qué se diferencia de las otras formas de trabajo con la energía utilizadas hasta ahora?
En el ámbito de la sanación, muchas de las técnicas que han pasado la prueba del tiempo funcionan como lo hicieron siempre, sólo que ahora tenemos más, y también somos más así que las viejas técnicas ya no son suficientes. Tan buenas como siempre habían sido, dentro de nuestros nuevos y ampliados parámetros, ya no son apropiadas, como las linternas no serían apropiadas usarse como faros en un automóvil, aunque, para un caballo y una calesa, funcionaban perfectamente. El problema de estas técnicas es que están sujetas a la necesidad de rituales de protección relacionados con ambos participantes (quitarse joyas, el cuero, contar con la fe del que las recibe…) que ya no están presentes en las nuevas frecuencias. Recuerde, también por qué muchos de nosotros que hemos estado practicando técnicas de sanación nos interesamos en ellas al principio. No era para ser un seguidor fanático de la propia técnica, era para convertirse en sanador. La técnica era simplemente uno de nuestros primeros pasos en este proceso.
Por un momento, imagínate a ti mismo al pie de una enorme escalera. Una de tus metas – la de hacerte sanador – te espera en la cima. Tu primer paso es aprender la técnica. Te introduces en la técnica, la dominas, tal vez te hagas profesor. Ahora posees este primer paso. Está bien adorarlo, pero ten cuidado de no enamorarte de él. Porque si lo haces, te sentarás, agarrarás una manta y una almohada, te instalarás y harás de este paso el centro del resto de tu vida. ¿Pero qué pasa con el recuerdo de tu viaje hacia la cima de la escalera? Se para. Ahora es el momento de consagrar tus primeros pasos … y continuar hacia arriba.
La intención de La Reconexión es la de llevarnos a la plenitud de nuestra conexión inherente con el universo. Esto se hace en el transcurso de dos sesiones, y nos referimos a ello como recibir una Reconexión. Y, por supuesto, al conseguir el grado de reconexión aportado por este proceso, experimentarás también sanación.
Y, aunque las dos no son procesos completamente separados, para conseguir los mayores beneficios, se recomienda que las sesiones de La Sanación Reconectiva y las sesiones de Reconexión se hagan por separado, dejando transcurrir un tiempo.
Aunque el universo, por alguna razón, escogió “sembrar” a Eric con esta energía para comenzar el proceso de aumento de frecuencia, parece ser que cada día más y más personas están encontrando su lugar como parte de este fenómeno. Al hacerlo, estamos elevando nuestro nivel global de conciencia. Cada semana, se enseña La Sanación Reconectiva cientos de personas de todo el mundo, personas con todo tipo de formación – médicos y anti-médicos, espirituales y anti-espirituales, metafísicos y anti-metafísicos, nueva era y anti-nueva era. Las personas que aprenden esto vienen de todos los caminos de la vida, clases demográficas y socio-económicas.
Todo el mundo llega al mismo nivel sin importar cuál sea su experiencia o educación (y créame, es enorme). Los grupos están formados aproximadamente por hombres y mujeres al cincuenta por ciento. Puedes ver a maestros de “Reiki” y masajistas, amas de casa y estudiantes, doctores y enfermeras, miembros de clero y trabajadores de la construcción, científicos, profesores de escuela, analistas informáticos y funcionarios, fontaneros y electricistas, banqueros y abogados. Y en la mayoría de los seminarios, encontrarás a alguien, que no quería asistir, sentado junto a la persona que te todas formas le trajo.
La constante diversidad de los participantes en la sala asegura a lo largo del fin de semana, se tratará en profundidad la naturaleza de este trabajo en lo que se refiere a casi todos los aspectos de la vida. Aquellos que estén estancados en su cerebro izquierdo al comienzo del seminario, con frecuencia sobrepasarán tanto esas limitaciones que al final se preguntarán si sólo han transcurrido uno o dos días. Y cuando uno se da cuenta de que el trabajador de la construcción está funcionando con la misma confianza e integridad que el maestro de “Reiki” – precisamente en ese momento – no puede pasar por alto la belleza de este regalo.
En estos seminarios no hay profetas o gurús dando una conferencia en un atril a un grupo de estudiantes que están sentados con atención pasiva. Más bien, creamos una atmósfera de participación interactiva que promueve la exploración y el aprendizaje; se trata de compartir la experiencia de grupo. Lo que ocurre cuando un grupo trabaja junto con estas energías, es que el nivel de cada persona crece a una velocidad asombrosa. En un grupo es como si hubiera cierto tipo de campo que conectara más intensamente a cada participante, acelerando exponencialmente nuestra nueva evolución. Todos estamos cambiando a cada segundo, y se podría hablar largo y tendido sobre pasar un fin de semana inmersos en las energías . . . juntos.
La gente me pregunta si todos tienen la habilidad de portar estas frecuencias y convertirse en sanador. Mi respuesta es, ¡Sí! Todo el mundo puede alcanzar este nivel, pero están ciegos. Solo unos pocos se atreven a abrir los ojos . . . y a menudo, aquellos que lo hacen están cegados por lo que ven.
Todo el mundo, una vez que ha interactuado con esto, puede hacer el trabajo. De hecho, lo hacen durante el seminario. Para algunos, es difícil de creer que realmente lo pueden hacer, aunque esté ocurriendo visiblemente, delante de sus ojos. Otros se pierden en el concepto de “más es mejor” y añaden cosas, sin reconocer que añadir es diluir, al igual que diluyes el café al añadirle agua. Para un tercer grupo, aparece la necesidad de mejorarlo, poniendo su sello personal. (Algo parecido sucedió con el Reiki. Es difícil encontrar el Reiki puro original. Muchas personas – haciendo cosas muy diferentes – reclaman que su técnica es la única) Este tercer grupo no tiene la suficiente seguridad en quienes son como para sentirse recompensados por -simplemente- ser parte del proceso, por el honor que representa haber sido invitados a ser parte de esta ecuación y el permitírsenos atestiguar (para mí esto es una bendición) el proceso en estado de reverencia. Intentan “decorarlo”, para así poder reclamar algún tipo de autoría sobre el proceso y los resultados. Para poder decir, “Mira: así es como yo lo hago. Esto lo hace aún mejor”. Esto es lo que yo llamo “rizar el rizo”, intentar mejorar algo, perteneciente al universo que ya es perfecto.
Las sanaciones suceden en un lugar de armonía perfecta con el universo. Al intentar mejorar la perfección, estas personas están demostrando que no son capaces de reconocerla …. o que la han perdido de vista.. No hay nada malo en esto y mucha gente demuestra una combinación de los tres factores mencionados. Sencillamente aún no están dispuestos o no son emocionalmente capaces de abandonar su zona de confort.
¿Por qué podría ser diferente para ti? Por muchas razones. Muchas de ellas comunes a tanta otra gente que sí han sido capaces de atraer esto en su nivel más alto. En primer lugar, como principiante, no tienes tanto equipaje que soltar. El equipaje da seguridad .Da miedo soltar aquello a lo que hemos dedicado mucho tiempo y dinero por que pensamos que esto significa que estábamos equivocados en lugar de reconocer que allí donde estábamos era simplemente el peldaño anterior para llegar a donde estamos ahora. Para subir un escalón es necesario levantar el pié del escalón anterior y después, levantar el otro. Si levantas un pie, y después lo vuelves a apoyar donde estaba, no importa cuantas veces lo hagas, o lo maravilloso que sea, te mantendrás en el mismo escalón. Se requiere cierta valentía para mirar el peldaño que tanto quieres – ya sea aquella técnica oriental de sanación que has invertido miles de dólares en dominar y que te ha servido tanto, o cualquier otra de tantísimas técnicas que se enseñan en los Estados Unidos u otros países – darle las gracias, tu bendición y un beso de despedida. Para hacerlo, tienes que poder reconocer que la función de un peldaño es ser….un peldaño. No es un punto final, sino una parte de tu progreso en tu viaje. Tú, que no has sido indoctrinado en ninguna “técnica” de sanación de la nueva era, no tienes tal equipaje y por lo tanto no tendrás que pasar por esta lucha para deshacerte de él.
¿Por qué crees que vemos la verdad tan fácilmente en los ojos de los niños? No llegan a este mundo con todo el equipaje con que cargamos nosotros. Pero la mayoría de los sanadores más experimentados no pasan por esto. Los más evolucionados entienden el proceso y avanzan a este nuevo nivel con emoción y anticipación. ¿Puedes hacerlo tú? Claro que sí. ¿Pueden hacerlo estas otras personas de quién hablábamos? Claro que sí. La cuestión es cuando.
“Sólo unos cuantos se atreven a abrir los ojos….y a menudo se vuelven ciegos por lo que ven.”
Te irá bien.
En La Sanación Reconectiva, sucede algo parecido. Mientras armonizamos con las nuevas frecuencias de energía, comenzamos a sentir cambios dentro de nuestro propio cuerpo. Las vibraciones se registran en nuestro interior y llegan a ser parte de nosotros. Ser capaz de reconocer estas sensaciones es un aspecto importante para aprender a trabajar con estas frecuencias, de la misma forma que ser capaz de ver los colores es útil para un pintor. Pero no es una necesidad. Aunque la retroalimentación recibida a través de esta capacidad nos ayuda a para mejorar nuestra destreza, hay pintores ciegos y músicos sordos. Desarrollarás tus propios sistemas de retroalimentación, desde un lugar de paz y quietud. La alineación de fuerzas y campos, la comunicación de luz e información, suceden igualmente y te lo harán saber de alguna manera.
Mi experiencia dice que hay tres “estilos” de conseguir esta sintonización, este cambio para acoger las nuevas frecuencias:
- Puedes notar cambios dentro de ti desde un principio – sensaciones nuevas de calor, algo extraño en tu cabeza o en las manos - cuando por primera vez oyes algo acerca de La Reconexión, o ves el libro en una tienda.
- En otros casos, el proceso comienza cuando sostienes el libro en tus manos, o lo abres y empiezas a leer. Puedes sentir que empieza a pasar algo según avanzas en la lectura de libro – o estas preguntas y respuestas. Una vez entrado en la materia, tus sensaciones se hacen cada vez más claras.
- Algunos puede que no sientan nada hasta un poco despues: tres días, tres meses o quizá más.
La sanación puede llegar de muchas maneras. La mejor manera de permitirla es estar en un estado de expectación, sin apego al resultado. Túmbate en la camilla, relájate, cierra los ojos y simplemente siente. Observa. Conviértete en el observador y el observado.
Permanece relajado, tumbado de espaldas en la camilla o en cualquier otro lugar cómodo que hayas escogido, cierra los ojos y siente. Simplemente siente. Retira el proceso de pensamiento participativo y simplemente observa lo que sientes. Cuando no sientas nada, quédate tumbado y suéltate, como si estuvieras disfrutando de un descanso inesperado.
No sugiero que intentes poner la mente en blanco o no pensar en nada. Como norma, la gente tiene dificultad con el concepto de no pensar en nada. La mente siempre está funcionando. Sugiero que simplemente tomes nota de cualquier cosa que atraiga tu atención. Esto te ocupa y tiene la tendencia de aliviar el estrés que surge cuando intentas no pensar en nada y no sabes como hacerlo. Pon la atención dentro de tu cuerpo y permite que viaje a través de ti. Observa cualquier cosa que percibas fuera de lo normal, así mantendrás a la mente ocupada sin que se pierda en los “deberías” y los “no deberías”.
No respires de manera especial, no visualices escenas relajantes ni resultados deseados, no medites ni repitas “mantras”, silenciosamente o de ninguna otra manera, y no hagas nada que yo no haya mencionado o que otra persona piense que podría ayudar. No ayudará. Simplemente aportará lo que ya eres capaz de hacer por ti mismo e interferirá con tu capacidad de disfrutar la plenitud y la realidad de la experiencia. Y para esto, vale más que te quedes a casa. Cuando estés preparado para soltar y no intentar dirigir o mejorar la experiencia, cuando tu ego esté apartado lo suficiente para que no intentes “rizar el rizo” estarás listo para experimentar lo que hace a La Sanación Reconectiva diferente y real.
Estarás a punto para recibir.
La sanación ocurre en un instante. Lo que tarda “tiempo” es que la persona decida aceptarla. Si recibes todo lo que buscas en tu primera, segunda o tercera sesión, es hora de soltar y permitir que el proceso se desarrolle por si mismo. Si no recibes nada al acabar la tercera sesión, puede que La Sanación Reconectiva no sea la manera apropiada para que recibas lo que estás buscando en este momento de tu vida. Soltar y permitir que el proceso siga puede ser lo más adecuado aquí también .Puedes volver a intentarlo tres, seis o hasta dieciocho meses más tarde. Las únicas circunstancias en las que yo consideraría unas cuantas sesiones más son: a) si una nueva situación surge para ti; o b) si has estado experimentando una mejoría clara, reconocible y uniforme durante las primeras tres visitas y parece ser que falta un poco más. Entonces, sí, se podrían considerar unas cuantas sesiones más. A partir de aquí, hay que soltar, dando tiempo para que la sanación se desarrolle. La Sanación Reconectiva no necesita de visitas a intervalos regulares o “repasos”. Una vez que hayas recibido la(s) sesión(es), tu “posees” tu cambio, tu sanación, tu evolución. Es tuyo. Nadie te lo puede quitar. Nunca.
Puedes acudir como voluntario a uno de nuestros seminarios en tu zona para conocer así a otros practicantes. Mucha gente encuentra que esta es una manera excelente de conocer e interactuar con otros practicantes.








